viernes, 15 de febrero de 2013

Benedicto, un Papa con hijos infieles


La Iglesia en una hora dramática

¿No había un Cireneo para Benedicto XVI?

Que el Papa haya producido uno de los hechos más extraordinarios en la historia de la Iglesia, no sólo demuestra su desapego a toda forma de poder, sino también, en nuestra humilde opinión, que la Barca navega por aguas procelosísimas, y que él está rodeado de enemigos.

Ejercer el Primado de Pedro hasta la muerte, forma parte de la Tradición; por eso la renuncia o abdicación de un Papa, aunque sea por las más entendibles de las causas, es un acto que afectará necesariamente a la Iglesia y a todas las sociedades sobre las que ésta influye.

Nuestro Señor bebió el cáliz amargo de su Pasión, porque era la voluntad de su Padre; aunque Él pidió en su agonía que le fuera evitado. El Papa, su Vicario, debe hacer lo mismo: beberlo hasta las heces y permanecer abrazado a la Cruz hasta el último aliento.

Podrá decirse que este en un postulado cruel e inhumano, someter a una persona a una carga que parece no poder soportar. Pero ha de considerarse que hay muchas miradas dirigidas a quienes tienen la misión de conducir, y muchísimas más enfocadas en el Vicario de Jesucristo.

¿Qué dirá este padre de familia, que aún enfermo debe cumplir con su deber de estado? ¿O aquel anciano que, además de trabajar, cuida de una esposa perdida en las nebulosas del Alzheimer sin muchas más armas que su decrepitud? ¿Acaso han de renunciar...?

Y sin embargo, quien debe dar ejemplo ha renunciado, habiendo examinado antes Dios reiteradamente su conciencia, y por no tener las fuerzas necesarias para ejercer adecuadamante el ministerio Petrino.

El Santo Padre es un hombre anciano que ha manifestado una marcada declinación en sus aptitudes físicas en los últimos meses.
No obstante, como lo acaba de aclarar su vocero el Padre Lombardi,  no está enfermo, sino que tiene las fragilidades propias de su edad, como cualquier persona de casi 86 años.

Es obvio que las exigencias de su misión, sobre todo en esta época como él mismo ha dicho al anunciar su abdicación, son muy extenuantes.
Pero, ¿no era posible reducirlas para permitirle continuar? ¿Qué es más grave, que el Papa deje de asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en el Brasil o que renuncie? ¿Acaso es necesario convertirlo en una estrella de los medios masivos de comunicación?

Para la sabiduría dos veces milenaria de la Iglesia, la ancianidad de un Papa no puede ser un gran problema.
En la medida en que se va debilitando, sus hijos (los miembros de la Curia, los cardenales que lo asesoran, y aún los que se conoce como "familiares del Santo Padre") van incrementando su apoyo y su cariño para permitirle entregar con alegría, la Tiara y el Anillo del Pescador al mismo Cristo en la hora de la muerte.

Pero, lamentablemente hay que decirlo, el Papa Benedicto XVI, tan combatido por el mundo por su apego a la Verdad, y tan resistido desde dentro por su amor a la Tradición, parece estar rodeado de HIJOS INFIELES.

Hijos que luego de combatirlo e impedirle lograr sus más ansiados anhelos (*), lo han "obligado" a renunciar porque no tiene en quien depositar su confianza en la hora en que, por ver lejano ya el vigor de la juventud, no puede seguir sin ayuda.

Nos entristece, pues, que el Papa vaya a abdicar. No obstante, confiamos en que, asistido como está en forma eminente por el Espíritu Santo, sea el alejamiento que ha decidido lo mejor para la Iglesia en medio de la grave crisis en la que se encuentra, cuyo fruto más amargo es el acontecimiento inaudito que veremos el 28 de Febrero a las 20 Hs.

Gracias Santo Padre por lo que nos ha dado en estos casi 8 años de su Pontificado. Gracias por su catequesis litúrgica aunque pocos lo hayan imitado; gracias por Summorum Pontificum, que tantos enemigos le costara; gracias por limpiar la Iglesia de pederastas y abusadores; gracias por haber rescatado la Mitra y el báculo del beato Pío IX, y el Trono de san Pío X, reafirmando, para esclarecimiento de tantas mentes confundidas, que la Iglesia no nació en 1965; gracias por dedicar los últimos años de su vida a rezar por el Cuerpo Místico en la soledad del claustro.

Y perdón... perdón por no haber sabido ayudarlo cuando más lo necesitaba.

(*): El hermano del Papa, Mons. Georg Ratzinger ha señalado dos acontecimientos que han apenado profundamente al Pontífice: el Vatileaks y la falta de un acuerdo con la Fraternidad San Pío X. Sabemos por el padre Lombardi, vocero papal, que ésto último era uno de sus mayores anhelos, junto con la restauración litúrgica que había emprendido.


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16 comentarios:

Anónimo dijo...

No es bueno hacer comentarios que ronden en torno al juicio reservado por Cristo en torno a la consciencia de cada uno. Un artículo debe apuntar, si lo escribe un Católico a iluminar el entendimiento y enardecer la voluntad en orden a un verdadero y profundo combate contra el mal y en orden a la gloria de Dios y salvación de las almas.
Se dice en el artículo que es es una acción extraordinaria el renunciar. La dimisión del papa es es una acción ordinaria (previsto por el código) aunque NO COMÚN.
Tampoco es verdad que ejercer el primado hasta la muerte sea parte de la Tradición (con mayúscula). De otro modo el Código regula contra ella.
Tampoco es correcta la analogía hecha con el anciano enfermo que debe seguir cumpliendo su deber de estado (un anciano enfermo no podría gobernar los EE.UU. menos la Iglesia). Ni la hecha con un anciano que debe cuidar a su esposa con Alzheimer... porque eso es no tener idea lo que significa pastorear la Iglesia. Un padre de familia no debe renunciar a su paternidad ni a su condición de esposo. El Papa no renuncia a la paternidad ni a su condición de esposo de la Iglesia, puesto que eso lo lleva por su propio estado (sacerdote) y el gobierno de la Iglesia no le viene por su estado, sino por un ministerio asignado y asumido. Se equipara al párroco que por tener 86 años no puede conducir la parroquia sin perjuicio de los fieles. Nadie diría que ese párroco abandonó su deber de estado, porque la renuncia está comprendida y regulada en esas circunstancias.
Repito, ser padre de familia o esposo es un estado (deber de estado) no un ministerio o una función. Ser Papa no es un estado, es un ministerio y el ejercicio de una función en la Iglesia. El Código nunca avalará y regulará el abandono de un estado de vida. No hubo en el Papa al ser elegido un cambio ontológico como cuando se ordena de diácono, sacerdote o de obispo.
El elogio que hace del Papa, por otra parte, "desapegado a su poder..." no es lo más importante, sino su sentido de Iglesia.
Creo que podríamos dedicar algún renglón a estimular a los fieles a hacer cadenas de oración y penitencia por el próximo Papa y también por el que dimite. Eso es ver las cosas desde el plano de la fe, y dejar el juicio a Cristo.
Un artículo así no da luz, no enardece el corazón y no estimula al verdadero combate. No me imagino un San Pablo haciendo un juicio que no lleva a nada más que a deprimir al que lo lee.
Por favor... meditemos antes de escribir, llevemos a la oración y hagamos discernimiento de espíritu antes de utilizar la pluma y utilicemos más la Cruz de nuestro Señor, poniéndonos de rodillas una hora diaria al menos ante el Santísimo Sacramento.
El Papa, en el año de la fe, nos da ejemplo de esta virtud, porque no dimite para pasarla bien, sino para sumirse en oración por la Iglesia, acción que deberíamos tener todos presentes. Vivimos de la fe y debemos juzgar desde la fe. No con criterios puramente humanos.
Me pregunto qué hará a los 86 años el que ha escrito este artículo por la Iglesia, o al menos por su esposa e hijos.

Página Católica dijo...

Estimado anónimo:
Aquí no se intentó hacer un juicio sobre la conciencia del Papa. A lo más decir que, a pesar de los inconvenientes que pueda aparejar su renuncia, en conciencia lo hizo.

Gracias por su preciso análisis técnico diferenciando el deber de estado del que viene impuesto por un ministerio. Pero la gente al leer el título de un diario no tiene presente lo que Ud. expone. Ve ejemplos malos o buenos. Y hay quien considera que abandonar el Papado, aunque sea para rezar, no es positivo.

Ya los progresistas están diciendo que este quiebre de la tradición es un adelanto por la desacralización que produce en la figura del Papado. Que sería conveniente que ese oficio tuviese un límite de 10 o 15 años, por ejemplo.

Si el Papa ha tenido que renunciar, es además de su fragilidad, por el estado deplorable en que se encuentra la Iglesia. ¿O acaso cree que el Vatileaks es moco e'pavo? ¿o que las afrentas que ha diario le hacen obispos y curas europeos y de otros pagos indican que todo anda bien?
A eso apunta este artículo, a resaltar que no se lo ha auxiliado como debía. Es una vergüenza para la Iglesia que un Papa tenga que renunciar por la fragilidad de la edad. Con todos los recursos materiales y morales con que cuenta? ¿Qué tienen que hacer luego las pobres personas que luchan desde la extrema pobreza y el abandono espiritual, con la adversidad?

León XIII alcanzó la edad de 93 años, luego de 25 de pontificado. ¿Cómo fue posible?

Saludos.


Anónimo dijo...

Los de Leon XIII también fueron otros tiempos, era un mundo completamente distinto, no creo que sea un parámetro. No digo que Leon XIII no haya afrontado, y muy valiente y virtuosamente, problemas muy serios e importantes, pero un Vatileaks "lima" a cualquier ser humano.
En líneas generales, coincido con el anónimo del 15/2 a las 9:16. Y me pregunto: ¿No es un dato significativo para la FSSPX y para quienes la apoyan que la falta de acuerdo con la misma haya sido uno de los dos problemas que más han apenado y, agregaría yo, minado las fuerzas del Papa? ¿No hay una reflexión respecto del daño que terminan causando este tipo de posturas? ¿No hay una puesta en perspectiva de lo que esta división significa para el Cuerpo de Cristo?

Anónimo dijo...

Yo creo q es cuestion de ordenes superiores y no precisamente de Dios.. Aqui hay gato encerrado

Rafael Angel Marañón dijo...

No formar cacareo
Él abdica porque no puede con su cuerpo
A ver si tenemos más fe y más esperanza en el Espíritu Santo.
Dios lo bendiga y premie sus aciertos y perdone sus errores si es que los ha tenido.
Utilizaros en paz
Viva Cristo siempre.

Sólo por Hoy dijo...

¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS Anónimo de las 9:16!!!
Por dar luz, enardecer el corazón y estimular al verdadero combate!!!
Cuánto se necesita de la pluma y consejos de hijos fieles.
Gracias, nuevamente, por publicar su comentario.
Lo saludo en Cristo.

Peter dijo...

Webmaster, hablando de infidelidades, vean esta noticia y no se pierdan el video, que es mas clamoroso de lo que la estupida cronica relata. Se trata del Padre Jorge (no Eduardo como dice el diario) "Lalo" Carrera, parroco de Sagrada Familia de Guaymallen, Mendoza:

http://www.mdzol.com/nota/447843-dos-actores-se-casaron-en-el-escenario-de-la-vendimia-de-guaymallen/

A ver si el nuevo Obispo se entera y le tira de las estolas...

Chuan dijo...

Al anonimo de las 9 16, qué debo entender por "sentido de Iglesia"????? Porque estoy harto de escuchar esa frase de mendaces bocas episcopales.Y quién dijo que SIEMPRE el escritor católico debe alentar y esclarecer? Acaso los amigos (considero así a la gente de Página Católica) no tienen derecho a compartir sus pesares, sus dolores por la Iglesia? Y lo último, porqué supone que no rezamos?

Anónimo dijo...

Por fin encuentro un artículo que dice cosas sensatas. La renuncia de Benedicto XVI es otra señal, la más fuerte y dramática, de que la Igleia vive una hora de tribulación. Si se examina la historia se verá que todos los papas que han abdicado, más allá de las enormes diferencias de circunstancias y contextos, lo hicieron en momentos de crisis y de tribulación. Esta es la verdad. Toda esa literatura sobre la heroicidad del gesto, lo revoluconario del gesto, la primavera que viene, etc., es falsa, tonta y, en algunos casos, perversa.
No es para deprimirse como dice por ahí un anónimo. Es para saber enfrentar la verdad y rezar y hacer mucha penitencia.
La Iglesia estará siempre hasta el fin de los tiempos. No hay que temer.
Mario Caponnetto

elbio dijo...

Comparto el primer comentario y el último. Debemos, como católicos, saber interpretar los signos de los tiempos a la luz de la fe y de la fidelidad a la Santa Iglesia y al Santo Padre, representante de Cristo en la tierra. Dice el Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 675: "Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes". Y en el número 677 especifica: "La Iglesia sólo entrará en la gloria del reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección".
Porque no suponer con todos los sucesos que ocurren en el mundo estamos empezando el tiempo de las tribulaciones. Pero como dice Nuestro Señor en San Marcos 13, 33 "Mirad velad y orad porque no sabéis cuando será el tiempo".

Anónimo dijo...

Ültimo momento:
Lombardi niega que haya complots en la Curia y se ha visto volar una piara de cerdos en la cercanía de la Luna.
Ampliaremos.
D

Antonio dijo...

Buenas tardes. Es muy fácil criticar, pero a lo mejor hay que ponerse en la piel del Santo Padre y, seguro, tendríamos otro prisma diferente. Dios lo ha querido así y no somos gran cosa para poner en duda dicha postura. No nos preocupemos, todo esto tiene que pasar. Abandonémonos a Nuestro Señor Jesucristo, a nuestro Padre celestial Dios todo poderoso y el Espíritu Santo nos guiará. Recemos, recemos que nunca es tarde. Saludos cordiales.

kito dijo...

Reflexiónes sobre la renuncia del Papa Benedicto XVI. de osdovg@yahoo.com.ar - 1ª.)Llama la atención lo que dice el salmo 41:10 "Aun mi amigo íntimo, en quien yo confiaba y quien comía de mi pan, ha levantado contra mí el talón". Y el Señor Jesús en Lucas 22:21 Dice: "No obstante, he aquí la mano del que me entrega está conmigo en la
mesa". Creo estos paralelismos salvado las distancias deben ser tenidos en cuenta. ¿El único que lo traiciona a Benedicto XVI es su mayordomo? ¿que hay de los que estuvieron a cargo de Banco Ambrosiano, de los sacerdotes sodomitas, de los curas y Obispos que se hacen llamar "desobedientes", de masones y comunistas infiltrados en nuestra querida Iglesia? ¿No es mejor que renuncie ahora que tiene las capacidades mentales en buenas condiciones, a que lo manejen cuando por lo avanzado de su edad le hagan hacer cosas que en buen estado nunca hubiera pensado hacer? 2ª. reflexión: La humildad de un hombre que a pesar de regir a millones de hombres es capaz de pedir perdón. (leer este parte final de su mensaje)"Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.
Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria." 3ª. reflexión: ver Mateo 17:18-21 "Jesús le reprendió, y el demonio salió de él; y el niño fue sanado desde aquella hora.Luego,los
discípulos se acercaron en privado a Jesús y le dijeron: — ¿Por qué no pudimos nosotros echarlo fuera? (Entre los discipulos que preguntaron, seguro es ta Pedro) Jesús les dijo: — Por causa de vuestra poca fe. Porque de cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a
este monte: “Pásate de aquí, allá”; y se pasará. Nada os será imposible. Pero este género de demonio sale sólo con oración y ayuno". El Papà se retirá a orar, pues según lo que creo y ojalá me equivoque para el bien de nuestra Iglesia es que el vaticano ya no son solo demonios los que están en ella; sino que el mismo Satanás esta en ella. Ver Catecismo de la Iglesia Nº. 675 "La última prueba de la Iglesia" (no lo Transcribo para no hacer mas extensa estas reflexiones) - 4º. Reflexión dice el Papa: "Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo". No se si esto es mucho conjeturar, pero a mi me parece que es como si las llaves se las entregará a su dueño, El Señor Jesucristo, para que Él dé el toque final. Oswald Domingo Alfaro Murua.



Anónimo dijo...

Deseo expresar mis más sinceras felicitaciones a lo expresado por Página Católica. Como siempre demuestra una sabiduría, una claridad y una caridad verdaderamente asombrosas. Llama poderosamente la atención la altura con la cual sobresale por encima de tantos comentaristas no siempre acertados, profundos o caritativos. En estos tiempos de gran confusión y pecado, en medio de la tremenda tempestad tan llena de maldad mezclada con ignorancia, agradezco poder disfrutar todos los días de los editoriales de Página Católica que reaparece cual barca salvadora a refrescarnos con la Sana Doctrina y el Inmenso Amor de Jesucristo. ¡Dios y la Virgencita los protejan!

Anónimo dijo...

ROMA LOCUTA CAUSA FINITA

Anónimo dijo...

Creo que todos somos humanos y tenemos muchas debilidades, deberíamos de pedir a Dios que le de fuerzas al Papa para que no renuncie no se deje vencer es el ejemplo que debemos seguir de la fe en Cristo, muchas veces como humanos no podemos pero nuestro Padre nunca nos ha dejado y también es una lección de vida para que aferrados a nuestra fe en el Señor nos otorque fuerza espiritual para que podamos vencer al demonio.